Una de las principales atracciones de nuestro viaje era visitar Ambato, porque desde allí se podía divisar el
volcán Tunguraghua. Las nubes lo estuvieron ocultando durante gran parte de los 2 días que permanecimos allí, pero al atardecer se dejo ver, y realmente impresionaba.
Era la primera vez que íbamos a estar cerca de un volcán activo, y estábamos ansiosos por verlo. Las fotografías a continuación están hechas desde
Ambato, una ciudad ecuatoriana, a unos cuantos kilómetros de distancia; al día siguiente nos fuimos a
Baños, que esta en la falda del volcán.
El volcán lleva activo unos 10 años, pero debido a que desfoga cada pocos minutos ingentes cantidades de
ceniza volcánica no explosiona en una gran erupción, cosa por otra parte agradecida por los habitantes de muchos km a la redonda :)
En esta 2ª fotografía se ve el principio del "eructo" de ceniza.
En esta 3ª fotografía se ve el mismo "eructo" unos segundos después...
En esta 3ª fotografía se ve como se aleja la ceniza recién arrojada y el volcán "en modo de espera" para la siguiente, lo cual ocurre cada pocos minutos.
Teniendo en cuenta que el Tunguraghua tiene 5.023 metros de altura, se puede calcular que los "eructos" de ceniza tienen varios cientos de metros de altura.
Ha sido una visita espectacular y que hace merecer la pena las mas de 7 horas de viaje hasta llegar a Ambato.